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Tecnología

Globos buscan comprender el mortal cinturón de Van Allen

Ciencia - Febrero 4 de 2014, 2:53 pm
Los globos sólo pueden ser lanzados en determinadas épocas. Foto: Nasa

El cinturón de radiación causa cortocircuitos en aparatos electrónicos sensibles.

En la luz brillante del verano de la Antártida, la Nasa lanzó sus primeros 18 globos, de 20 en total, para ayudar a desentrañar el misterio de los cinturones de radiación de Van Allen, dos donas gigantescas de partículas que rodean la Tierra y que están repletas de "electrones asesinos", ondas de plasma y corrientes eléctricas peligrosas para los viajeros espaciales, sus naves y para los equipos electrónicos de los habitantes de la Tierra. 
 
Sin embargo, los balones de la misión BARREL, que han sido lanzados entre el 27 de diciembre de 2013 y el 2 de febrero de 2014, no pueden ser lanzados en cualquier momento. A diario, el equipo estudia las condiciones del suelo y la fuerza del viento para decidir cuándo lanzar uno. Una vez puesto en marcha, cada globo viaja en un amplio círculo alrededor del Polo Sur hasta por tres semanas. Rodeando el polo, los globos vuelan a través del punto donde los campos magnéticos de la Tierra descienden hasta el suelo. Los instrumentos en los globos observan los electrones que viajan desde el espacio a lo largo de estos campos. 
 
En la década de 1950, los cinturones de radiación tenían muy poco efecto sobre la gente común. En la actualidad, son cruciales para nuestra sociedad, que hace tanto uso de la tecnología. Cientos de satélites que se usan para todo, desde la predicción de las condiciones del tiempo hasta los GPS o la televisión, de manera rutinaria rozan los cinturones, exponiéndose de este modo a partículas energéticas que pueden dañar los paneles solares y causar cortocircuitos en aparatos electrónicos sensibles.   
 
Durante las tormentas geomagnéticas cuando los cinturones están agrandados por la actividad solar, importantes cantidades de satélites pueden ser tragados poniendo así en peligro a la tecnología que utilizamos en la vida cotidiana aquí en el planeta, que se encuentra debajo.
 
Por eso la información que recolecten los globos ayudarán a los científicos a comprender qué es lo que hace que el cinturón de radiación de Van Allen sea tan peligroso y tan endemoniadamente impredecible.
 
NoticiasRCN.com/Nasa
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