Católicos y ortodoxos, separados por un cisma milenario

- Febrero 12 de 2016, 8:15 am
Papa Francisco y patriarca de Mozcú. Foto: AFP

El cisma entre las dos iglesias se consumó en el año 1054, cuando el representante del papa en Constantinopla depositó en la catedral de Santa Sofía una bula que excomulgó al patriarca.

La separación entre los cristianos de Oriente y de Occidente, convertidos en ortodoxos y católicos, se basa en complejas cuestiones teológicas, pero también en profundas diferencias políticas.

Desde los primeros siglos de la Cristiandad se hicieron sentir las diferencias entre las iglesias de Oriente y de Occidente.

Las primeras mantenían el rito griego-bizantino, mientras que la otras observaban el rito latino, pero ambas reivindicaban la verdadera doctrina, especialmente respecto a la naturaleza de la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo).

Oriente, tierra de padres de la Iglesia, resopla especialmente cuando el papa, obispo de Roma, se presenta como el sucesor de Pedro, el discípulo al que Jesús confió la misión de fundar y dirigir su Iglesia.

En el año 451, el concilio de Calcedonia instaura la primacía de Roma, pero Constantinopla lo interpreta como una primacía de honor que no le otorga al papa la autoridad sobre sus propios fieles.

A medida que la autoridad papal aparece como una amenaza del Occidente carolingio frente al patriarca y al emperador de Constantinopla, la ruptura se convierte en inevitable.

El cisma entre las dos iglesias se consuma en el año 1054, cuando el representante del papa en Constantinopla deposita en la catedral de Santa Sofía una bula que excomulga al patriarca.

No obstante, las cruzadas, temidas por la mayoría de los cristianos de Oriente, escenificarán sobre todo la separación, máxime cuando los cruzados instauran patriarcados latinos paralelos a los patriarcados griegos.

En 1964, el encuentro en Jerusalén entre el papa Pablo VI y Atenágoras, patriarca de Constantinopla, inicia una reconciliación, en virtud de la cual las excomuniones mutuas desaparecen.

Sus sucesores mantendrán los encuentros y aumentarán los gestos de buena voluntad. Francisco se reunió con el patriarca ecuménico Bartolomé en 2014 en Jerusalén y en 2015 en Estambul.

Juan Pablo II entregó además solemnemente en 2004 a los ortodoxos las reliquias de los santos Gregorio el Teólogo y Juan Crisóstomo, incautados en 1204 durante una cruzada desviada hacia Constantinopla.

En 1979 se creó una "comisión mixta para el diálogo teológico" con el objetivo de lograr un acercamiento entre dos tradiciones cristianas que, más allá de la liturgia, se mantuvieron finalmente bastante próximas.

Sin embargo, a lo largo de los siglos, el patriarcado de Moscú, con al menos 130 millones de fieles frente a menos de 3,5 millones para el de Constantinopla, lidera la influencia en el mundo ortodoxo, compuesto de 14 Iglesias autocéfalas.

Las relaciones entre Moscú y la Santa Sede permanecieron durante mucho tiempo congeladas, al acusar los rusos al Vaticano de favorecer el proselitismo católico en tierra ortodoxa.

AFP

El papa y el patriarca de Moscú se reunirán en Cuba por primera vez tras 962 años de separación

- Febrero 5 de 2016, 11:23 am
El papa Francisco y el patriarca de Moscú Kirill. Foto: AFP

El encuentro entre los líderes de las iglesias católica y ortodoxa, que durará entre dos y tres horas, será el primero luego de las excomuniones mutuas, hace casi un milenio.

El papa Francisco se reunirá el próximo viernes 12 de febrero en Cuba con el patriarca de Moscú Kirill, en el primer encuentro entre los líderes de dos iglesias separadas desde hace casi un milenio.

Un evento histórico desde el cisma del siglo IV, que marca además el papado del primer pontífice latinoamericano.

La noticia fue anunciada en forma sorpresiva por el Vaticano y representa una etapa nueva en las relaciones entre las dos iglesias cristianas más importantes del mundo.

Cuba, considerado territorio neutro, acogerá la reunión, que se desarrollará en el aeropuerto de La Habana José Martí y tendrá una duración de entre dos a tres horas.

"Este encuentro de los primados de la Iglesia Católica y de la Iglesia Ortodoxa Rusa, preparado desde hace tiempo, será el primero en la historia y marcará una etapa importante en las relaciones entre las dos iglesias", precisó el Vaticano en un comunicado conjunto de la Santa Sede y el patriarcado de Moscú.

Al término de la reunión el pontífice y el líder de la iglesia ortodoxa rusa firmarán "una declaración común", según precisó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.

Desde el año 1054, fecha de las excomuniones mutuas y el mayor cisma de la cristiandad, ningún pontífice se había encontrado con el patriarca de Moscú.

Los dos líderes religiosos coincidirán en América Latina, ya que Kirill --que en español se escribe también Cirilo-- fue invitado por el presidente cubano Raúl Castro a visitar la isla comunista, y el papa tiene programada una visita a México del 12 al 17 de febrero.

Francisco desvió su vuelo hacia México para poder realizar una escala a Cuba, mientras Kirill, que se encuentra en la isla caribeña, proseguirá luego el viaje a otros países de la región, entre ellos Brasil y Paraguay.

"Se trata de una señal de esperanza", concluye el comunicado del Vaticano, que invita "a todos los cristianos a rezar con fervor para que Dios bendiga ese encuentro, que dé buenos frutos".

Desde hace décadas, tanto bajo Juan Pablo II como Benedicto XVI, se hablaba de un encuentro entre el pontífice y el patriarca de Moscú, líder de dos tercios de los 200 millones de ortodoxos en el mundo.

"Llevábamos dos años preparándola", reconoció Lombardi.

Tras la elección del papa argentino, en marzo de 2013, aumentaron las esperanzas de poder celebrar el encuentro, sobre todo después de que en noviembre del 2014 Francisco contara a la prensa en el vuelo de regreso de Turquía que le había hecho saber a Kirill su voluntad de reunirse con él.

"Le dije: yo voy adonde tú digas. Me llamas y yo voy. También él tiene ese deseo", aseguró en esa ocasión Francisco.

Frenar el genocidio de cristianos

El papa argentino considera prioritario el acercamiento entre las religiones, en particular en el seno de la cristiana.

Muchas de las diferentes confesiones del cristianismo sufren en Medio Oriente la violencia del radicalismo islámico.

"La actual situación en Medio Oriente, en África del Norte y Central y otras regiones, donde los extremistas cometen un verdadero genocidio contra las poblaciones cristianas, necesita medidas urgentes y coordinadas", explicó un comunicado la iglesia ortodoxa rusa, que confirmó que será uno de los temas principales del encuentro.

"El tema de la persecución de los cristianos será central", recalca la nota, que reconoce que "pese a los obstáculos, se logró organizar el encuentro".

Las diferencias históricas entre católicos y ortodoxos rusos son numerosas y profundas, incluso si ambas iglesias coinciden en muchas cuestiones teológicas.

Entre las diferencias más importantes figura que los ortodoxos no reconocen la primacía papal.

Las condenas moderadas de Francisco a la política intervencionista del presidente ruso Vladimir Putin en Ucrania, quien fue recibido en dos ocasiones en el Vaticano, fueron gestos apreciados por la iglesia rusa, aunque criticadas por los católicos ucranianos de rito griego, que apoyan al gobierno ucraniano.

La política "ecuménica" del pontífice argentino dio otro paso emblemático hace 10 días, cuando anunció de forma inesperada que visitará en octubre Suecia para participar en una ceremonia con motivo de los 500 años de la ruptura entre Martin Lutero y la Iglesia católica, otro gesto histórico de reconciliación, esta vez con los protestantes.

AFP

El papa Francisco viajará a Tierra Santa

- Enero 5 de 2014, 9:18 am
El papa Francisco viajará a Tierra Santa el 24 de mayo. Foto: AFP.

Se espera que en su visita a Tierra Santa, el 24 de mayo, el papa se refiera al conflicto entre israelitas y palestinos.

El papa Francisco viajará a Tierra Santa del 24 al 26 del próximo mes de mayo en un peregrinaje que le llevará a Belén y Jerusalén, así como a la capital de Jordania, Amán, y que le convertirá en el cuarto pontífice de la era moderna en visitar los lugares sagrados de la cristiandad.
 
Tras el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro del Vaticano, el propio Francisco quiso anunciar en primera persona las fechas de este viaje, que llega cuando se cumple medio siglo del primero que un papa de la era moderna realizó a Tierra Santa, el de Pablo VI del 4 al 6 de enero de 1964.
 
Este hecho hace que la visita del pontífice argentino a esa zona del planeta, que ya se preveía en la agenda de Francisco para 2014, adquiera una carga extra de simbolismo, más allá de por visitar los lugares que dieron origen al Cristianismo, por el encuentro que hace 50 años Pablo VI tuvo allí con el entonces patriarca ecuménico de Constantinopla, Atenágoras I.
 
"El objetivo principal es conmemorar el histórico encuentro entre el papa Pablo VI y el patriarca Atenágoras, que tuvo lugar exactamente un 5 de enero, como hoy, de hace 50 años", explicó Francisco ante una muy concurrida plaza de San Pedro en una desapacible mañana en el Vaticano.
 
“Las etapas serán tres: Amán, Belén y Jerusalén. Ante el Santo Sepulcro celebraremos un encuentro ecuménico con todos los representantes de las Iglesias cristianas de Jerusalén, junto al patriarca Bartolomé de Constantinopla. Desde ahora os pido que recéis por este peregrinaje", agregó.
 
Y es que la intención de Francisco es la de repetir el gesto en pro del ecumenismo que entonces tuvieron Pablo VI y Atenágoras I en Tierra Santa, el primero de ese tipo en más de quinientos años y al que le siguió la revocación de la excomunión recíproca entre católicos y ortodoxos el 7 de diciembre de 1965.
 
"Nos abrazamos una primera vez, después una segunda y de nuevo y de nuevo. Como dos hermanos que se reencuentran tras una larga separación", dijo tras el histórico encuentro de 1964 el patriarca de Constantinopla.
 
El peregrinaje a Tierra Santa de Francisco retomará además el testigo del realizado por su predecesor en el cargo, Benedicto XVI, del 8 al 15 de mayo de 2009, cuando el ahora papa emérito visitó Jordania, Jerusalén, Belén y Nazaret.
 
Además de Benedicto XVI y de Pablo VI, otro papa, Juan Pablo II, también visitó Tierra Santa, del 20 al 26 de marzo de 2000, un peregrinaje más prolongado que le llevó por territorio israelí, palestino y por Jordania y en el que, a pesar de las implicaciones políticas del conflicto de la zona, logró contentar a todos.
 
El conflicto entre palestinos e israelíes y las negociaciones de paz en curso serán otra de las grandes cuestiones que Jorge Mario Bergoglio podrá abordar en su visita a Tierra Santa, lo que se desprende de su último llamamiento a la pacificación de varias zonas del planeta en su primer mensaje de Navidad como papa.
 
"Bendice la tierra que elegiste para venir al mundo y haz que lleguen a feliz término las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos", dijo Francisco desde el balcón de la Logia central de la basílica de San Pedro en la tradicional bendición "Urbi et Orbi" (A la ciudad y al mundo) el pasado 25 de diciembre.
 
El de Tierra Santa supondrá el segundo gran viaje internacional del Pontificado de Francisco, que comenzó en marzo pasado, tras haber viajado a Brasil, a Río de Janeiro y al santuario de  Aparecida, en julio, con motivo de la celebración de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
 
El papa argentino, que fue elegido en cónclave el pasado 13 de marzo tras la renuncia de Benedicto XVI, siempre ha declarado que sus prioridades, tras el viaje a Brasil, eran visitar Tierra Santa, Asia y África, antes de volver a Latinoamérica, una posibilidad que tiene en mente, sobre todo, con la idea de desplazarse a su país.
 
El pasado 18 de diciembre, en un encuentro en el Vaticano con una delegación del equipo de fútbol del que es seguidor, el San Lorenzo, Francisco comentó la posibilidad de viajar a Argentina en 2016 para participar en el Congreso Eucarístico que se celebrará en Tucumán por el Bicentenario de la Declaración de la Independencia argentina.
 
EFE
 

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