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Existimos, pese a nosotros | Por: Víctor Solano

Si no reaccionamos masivamente a la obligación moral de autoregularnos, no nos quejemos de las medidas que tengan que tomar las autoridades más adelante.

14 Jul 2020 6:00Por: Noticias.canalrcn.com


Por: Víctor Solano Franco*


@Solano en Twitter
 


Un hombre fue llevado a la fuerza hasta una cancha de microfútbol en Tunja para que el fallecido ‘hiciera’ su último gol y recibiera el abrazo de un grupo de jóvenes que se amontonó sobre el ataúd; un hombre aparece en un video destapando una a una varias botellas de jugo y regresándolas al refrigerador de un supermercado en Belén de Umbría, Risaralda, y ahora se supo que un joven de unos 30 años murió por coronavirus luego de acudir a una 'fiesta Covid' en San Antonio, Texas, en la que el anfitrión quería probar qué tan probable era que la gente se infectara…

Y ejemplos de esto hemos visto varios en los medios y en las redes sociales donde se comprueba que la inteligencia es un recurso escaso. Estos tres hechos relatados no ponen en peligro solamente a sus protagonistas sino a sus familias, amigos, vecinos y hasta personas que no conocen, porque si se enferman por una imprudencia como éstas muy probablemente van a asfixiar aún más a la ya precaria capacidad hospitalaria, como también ha ocurrido con la tragedia de Tasajera que tuvo que distribuir a los heridos a distintas ciudades del Caribe, ocupando las distintas unidades de cuidados intensivos. 

Si no reaccionamos masivamente a la obligación moral de autoregularnos, no nos quejemos de las medidas que tengan que tomar las autoridades más adelante. Las leyes se crean como necesidad de formalizar nuestros consensos; y las sanciones, como resultados ante nuestra incapacidad de cumplir con esos pactos sociales. No podemos esperar nada bueno de nuestro futuro individual si no somos leales a nuestro desarrollo como sociedad. 

En el momento más retador de nuestra civilización, donde la supervivencia es una meta que se debe superar a diario por la salud pública y su evidente tensión con la reactivación económica, la prudencia es un atributo indispensable para avanzar. Discrepo con los que usan la expresión “somos un país inviable” porque es una generalización totalmente injusta, pero debo admitir que casos como estos nos ponen contra la pared porque parecería que quisiéramos nuestra propia extinción.

Como especie seguimos multiplicándonos porque la naturaleza ubicó la zona de entretenimiento dentro del departamento de reproducción, pero de no ser así hacía rato que habríamos desaparecido de la faz de la tierra. Al ver todas las guerras y las imprudencias que cometemos a diario, solo me queda esa sensación de que existimos, pese a nosotros mismos.

Recuerden que en Twitter me encuentran como @Solano. Nos vemos la próxima semana.

 

*Periodista, consultor en comunicación y reputación digital.

 

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