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La política será protagonista en el año 2014

País - Diciembre 31 de 2013, 8:30 am
Los hechos más relevantes serán las elecciones de Congreso y Presidencia. Foto: Oficial,

Las elecciones, la revocatoria a Petro y los diálogos de paz serán algunos de los hechos más relevantes del año que viene.

El 2014 será un año de mucho movimiento político en Colombia, no solamente porque se celebrarán las elecciones de Congreso y de Presidencia, sino porque procesos como el de la destitución del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, y los diálogos de paz en La Habana serán determinantes a la hora de ir a las urnas y podrían inclinar la balanza en favor o en contra de un aspirante o movimiento político.
 
Sin duda los hechos más relevantes serán las elecciones de Congreso y Presidencia. En 2014 el Legislativo tendrá una gran variedad de candidatos a ocupar una silla en el Capitolio: desde expresidentes hasta cantantes de salsa, pasando por políticos de amplia experiencia como
Horacio Serpa y Navarro Wolff y también por jóvenes ‘delfines’ que dicen buscar la renovación política de un organismo bastante deslegitimado por la corrupción y el clientelismo.
 
La aspiración de llegar al Senado de Álvaro Uribe Vélez, quien gobernara a Colombia entre 2002 y 2010, respaldado por su movimiento, Centro Democrático, es para el analista Ancízar Marroquín el hecho más relevante de las elecciones legislativas, no solo porque es el primer
exmandatario de la historia reciente del país en buscar este tipo de candidatura, sino porque representa a uno de los sectores más poderosos y populares de la oposición al actual Gobierno de Juan Manuel Santos.
 
“Lo de Uribe es interesante porque, primero, está la expectativa de si va a ganar y va a arrastrar a los otros miembros de su lista y si, en verdad, representa el llamado voto de opinión, que es el que no está amarrado a las maquinarias políticas y de partido. Pero lo más interesante es
que en caso de triunfar, bien podría generar un efecto directo en las elecciones presidenciales que, incluso, afecten a Santos”.
 
Marroquín explica que la Unidad Nacional de Santos podría verse reducida en número de curules en Cámara y Senado y eso podría afectar la reelección de Juan Manuel Santos, que no es un candidato popular y que basa su poder político en la fuerza partidista que lo acompañó en su
primer gobierno.
 
“Dependiendo de cómo queden las mayorías en el Congreso, Uribe puede apalancar a su candidato propio y tratar de quedarse con la burocracia que manejó tan bien durante sus ocho años en el poder”.
 
El analista político dice que, precisamente, el segundo hecho en importancia electoral son las presidenciales que enfrentarán a Santos con políticos de la izquierda que pasan por un buen momento gracias a expresiones populares como el paro agrario; y a Óscar Iván Zuluaga, el
candidato del uribismo y quien recibió la bendición del expresidente, pero que todavía no se perfila como un contendor de peso.
 
“Hay dos grandes preguntas que surgen en este punto. ¿Podrá Santos capitalizar su poder burocrático y alzarse con la victoria en primera vuelta? ¿Podrá Óscar Iván Zuluaga convertirse en una opción viable de poder?”.
 
Para el también analista Diego Arias, un hecho político que puede afectar las apuestas por las presidenciales es la convención conservadora programada para el mes de enero. Allí, los azules deben decidir si tendrán un candidato único que busque llegar a la Casa de Nariño o si
apoyan a uno de los que ya está en la carrera por la principal silla en el Palacio.
 
Arias cree que los conservadores optarán por un candidato único y que eso podría atraer a Uribe a sus toldas una vez más. Para el experto en política, Uribe tratará de recuperar terreno apoyando a otro político que tenga la maquinaria de la derecha a su favor para así no fracasar con
una candidatura propia del Centro Democrático.
 
“Óscar Iván no ha despegado en las encuestas y creo que Uribe podría apoyar a los conservadores porque así se garantiza que tendrá el apoyo de grandes gamonales azules, que usarán toda su maquinaria para lograr la elección. Ya llevan mucho tiempo por fuera del poder y creo que
la idea de gobernar es bastante seductora”, dice Arias.
 
Ambos analistas creen que Zuluaga no tiene el caudal electoral para vencer a Santos en las urnas, pero también coinciden en que el presidente-candidato no tiene fácil vencer en primera vuelta, ni siquiera con el apoyo irrestricto de la Unidad Nacional.
 
“Lo más probable es que vayamos a una segunda vuelta. Tal vez el candidato de los verdes o si la izquierda se une logren llevar a Santos de nuevo a las elecciones. Pero lo más probable es que haya una gran coalición que, inclusive, podría sumar al uribismo”, dice el director de la
fundación Paz y Reconciliación, León Valencia.
 
Valencia está convencido de que es posible que la izquierda se una y que sume a los verdes y a los Progresistas de Petro y no descarta que, en un afán de evitar que Santos salga reelegido, Uribe y el Centro Democrático estén dispuestos a respaldar a un aspirante ideológicamente
opuesto a ellos.
 
El director de Paz y Reconciliación añade que gran parte de esta determinación se tomará después de que el Congreso esté conformado, pero añade que otro elemento que puede alterar el rumbo de la Presidencia es el proceso de paz que se adelanta en La Habana, Cuba, entre el
Gobierno y la guerrilla de las Farc. 
 
“Santos dejó claro que la paz será la bandera de su reelección. Lo hizo el día que anunció que buscará seguir en el poder el año que viene. Pero eso puede ser un arma de doble filo para él. En este momento puede pasar que se llegue a un acuerdo en el tema del narcotráfico antes de
mayo, o que, por el contrario, este ciclo se extienda más allá de las elecciones. El problema es quién va a capitalizar esto. Uribe lo hace para realizar una oposición tremenda al proceso. Pero, ¿le dará a Santos para reelegirse?”, se pregunta León Valencia.
 
Los expertos plantean además otros interrogantes frente al proceso de paz. ¿Las Farc admitirán que el narcotráfico es su principal fuente de financiación o asegurarán que apenas cobran vacunas a capos? ¿Firmarán acuerdos antes de las elecciones?
 
Para todos, las respuestas de estas preguntas pueden significar un efecto dominó en las votaciones del año que inicia.
 
Pero tal vez el tema que más sonará en los primeros meses previos a la cita en las urnas, es el futuro del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. Luego de la destitución e inhabilidad para ejercer cargos públicos por 15 años decretada por el Procurador, Alejandro Ordóñez, en contra del
burgomaestre, una tormenta política se desató, alcanzado niveles internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la OEA.
 
Para el analista Fernando Gómez, la actuación de Petro tras la decisión, en la que logró el apoyo popular, no solo le sirvió para reversar la mala imagen que tenía su administración, sino que se puso en el mapa electoral como un hombre que defiende ideas de izquierda moderadas y
que puede representar el voto popular, como lo hizo Antanas Mockus con su llamada Ola Verde en las elecciones presidenciales del 2010. 
 
“Lo que falta por determinar es cómo puede Petro usar su caudal electoral. Debido a su inhabilidad no puede aspirar a un cargo de elección popular, pero puede que transmute sus votos a otro aspirante de Progresistas, de los verdes o del Polo Democrático”, opina Gómez.
 
Por ahora se debe esperar a que el Procurador resuelva el recurso de segunda instancia interpuesto por Petro y sus abogados, y que se conozca cuál será la decisión definitiva. En todo caso, por todo esto, queda claro que el 2014 será un año político al que no se le puede perder la
pista.
 
NoticiasRCN.com/Adolfo Ochoa
2014 política celebración corrupción