ONU reconoce trabajo y esfuerzo de colombiana inventora de alquiler de lavadoras a domicilio

Nacional
16 Abr 2019 17:57
Su monumental esfuerzo, su tesón y alegría de vivir, fueron reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas.

Jessica Hernández, inventora del servicio de lavado de ropa a domicilio "con todo y lavadora", nos regala con su actitud una lección de entereza que invita a no rendirnos bajo ninguna circunstancia, por tormentosa que sea.

Allí va con su trabajo a cuestas y un canto a los días por venir, sin quejas ni reparos, sin el menor lamento.

Inventora seis años atrás de un servicio que se hizo popular e indispensable.

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Lavado de ropa a domicilio con todo y lavadora, en tarifas obligadas a ignorar el esfuerzo, pero posibles de pagar por desplazados que habitan los Altos de la Florida; barrio mal clavado en arenosas y gélidas lomas de Soacha, municipio más poblado de toda Cundinamarca.

Madre a los 20, Jessica ajustó cuatro criaturas de un padre que huyó del compromiso.

Con la impaciencia que surge de los retos nacidos en el hambre y las ofensas, Jessica pasó de tener tres lavadoras a atesorar siete que solo ella se permite operar.

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Vehemencia de su esencia campesina levantada en la impiedad de un Santander que fue pobre y sofocante para ella.

Quizá sus vecinos convinieron en que Jessica exhibía el valor de una heroína y ese rumor viajó en vientos de admiración hasta llevar a oídos de Naciones Unidas la insólita existencia de una madre joven, que se hecho el mundo a la espalda... lo cierto es que cualquier día, llegó una invitación.

Que la admiraban, dijeron, valoraron su esfuerzo, palmearon su espalda y atizaron el fuego de su alma que la llena de aliento.

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Con toda esa ebriedad y sin vida crediticia Jessica se acercó a una entidad financiera y solicitó un préstamo. Tuvo que ser la magia de su luz la que hechizó a los banqueros.

Rancho de cartones, tablas viejas, retazos y tejas disparejas, es ahora su taller de costura. Jessica robó horas al tiempo hasta terminar estudios técnicos en Patronaje Industrial.

Se dispone a tejer día y noche sudaderas infantiles, un peso menos fuerte en la aventura de vivir con optimismo cada día, segura que serán solo sus manos las que labren un mejor destino para ella y sus pequeños hijos.

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