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ONU: violencia de grupos armados tras firma de paz con Farc es un desafío para Colombia

Diálogos de paz - Marzo 22 de 2016, 2:12 pm
El informe concluye con 13 recomendaciones. Foto: AFP

Al presentar su informe anual sobre la situación humanitaria en el país el organismo resaltó los avances en las negociaciones en Cuba.

La violencia de diferentes grupos armados tras una eventual firma de la paz con la guerrilla de las Farc es un desafío para Colombia, alertó este martes la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
 
Al presentar su informe anual sobre la situación humanitaria en el país el organismo resaltó los avances en las negociaciones en Cuba entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc, pero advirtió sobre el riesgo de que organizaciones ilegales ocupen los espacios de esa guerrilla.
 
"Es posible prever que el fin de las hostilidades y la desmovilización de la guerrilla podría generar vacíos de poder y disputas por controlar las rentas ilícitas (ganancias derivadas del narcotráfico, extorsión, trata de personas, prostitución, minería, captura de recursos estatales, entre otras)", indicó el reporte.
 
Añadió además que las personas que participen en la implementación de los acuerdos de paz y los propios desmovilizados "podrían ser vulnerables" a las agresiones de estas organizaciones, que ya actúan en el país.
 
"Diversos intereses locales y grupos que se oponen a los cambios que promueve el proceso de paz ya están empleando la violencia y la intimidación para proteger sus intereses, sin una respuesta estatal suficientemente efectiva", señaló el texto.
 
Según el organismo de la ONU, la población en general y los funcionarios públicos y líderes sociales que defienden derechos o se oponen a los intereses ilegales son víctimas ya de esa violencia. 
 
"La Oficina (de la ONU) observó (durante 2015) que los grupos armados posdesmovilización y actores conexos socavan constantemente los derechos humanos y la seguridad ciudadana", indicó el informe.
 
La desarticulación de estos grupos "constituye un desafío permanente para la paz", apuntó.
 
El conflicto armado ha involucrado desde los años 1960 a guerrillas de izquierda, a fuerzas del Estado y a paramilitares de derecha, estos últimos desmovilizados durante un proceso promovido hace una década por el gobierno. 
 
Muchos exparamilitares, sin embargo, engrosaron las filas de bandas criminales, llamadas "bacrim" en Colombia, luego de desmovilizarse. Esas "bacrim" son el principal reto de seguridad para Colombia en un escenario de posconflicto, según autoridades
y observadores internacionales.
 
La conflagración interna deja ya oficialmente unos 260.000 muertos, 45.000 desaparecidos y 6,6 millones de desplazados.
 
"Maniobras dilatorias"
 
La Oficina de la ONU también alertó sobre "maniobras dilatorias" de los abogados defensores en los procesos que se llevaban a cabo contra miembros de fuerzas del Estado, presuntamente involucrados en casos de ejecuciones extrajudiciales, e indicó que la investigación judicial "no avanza con suficiente celeridad". 
 
"La Oficina observó maniobras dilatorias de la defensa y laxitud de los presos de jueces que impidieron el avance de varios procesos penales por homicidios cometidos por miembros de la fuerza pública", aseguró el reporte. 
 
Recordó que en este tipo de casos, "la Fiscalía registra 2.653 investigaciones por homicidio, de las cuales 167 están cerradas". Y subrayó que "7.773 miembros del ejército han sido vinculados a estos casos que involucran 4.392 víctimas, incluyendo 183 mujeres y 223 niños y niñas". 
 
La ONU también instó a las autoridades a tomar medidas de protección de documentos y archivos en entidades estatales y no estatales para evitar su destrucción o pérdida, lo que "impediría la efectividad de los mecanismos de verdad, justicia, reparación y no repetición". 
 
El informe concluye con 13 recomendaciones. 
 
Entre ellas, llama al gobierno y a las Farc a dialogar con las comunidades afrocolombianas e indígenas y garantizar sus derechos, así como a la comunidad internacional a apoyar el proceso de paz en Colombia.  
 
Además, insta al gobierno de Santos y al Ejército de Liberación Nacional (ELN), segunda guerrilla activa en Colombia, a avanzar "hacia el inicio de conversaciones formales" de paz, tras los diálogos preliminares iniciados en enero de 2014, pero que no han mostrado avances. 
 
AFP
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