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¿Deber o campaña? Analistas opinan sobre Santos y Bogotá

Bogotá - Marzo 25 de 2014, 2:20 pm
Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, y Rafael Pardo, alcalde encargado de Bogotá. Foto: Oficial.

Para unos, el presidente cumple con sus funciones. Otros creen que hace campaña.

Transcurridos seis días desde que el presidente de la República, Juan Manuel Santos, dejó en firme la sanción disciplinaria proferida por la Procuraduría General de la Nación contra el exalcalde de Bogotá Gustavo Petro, en la que lo destituye e inhabilita por 15 años para ocupar cargos públicos, el primer mandatario de los colombianos dio a conocer un plan de manejo para la ciudad enfocado en cuatro frentes: seguridad, movilidad, vivienda y salud.
 
Un anuncio que de inmediato recibió reacciones desde diferentes sectores, sobre todo por darse en medio de la campaña reeleccionista. Algunos creen que el candidato-presidente está haciendo "lo que debe hacer" como jefe de Estado y otros piensan que está aprovechando la coyuntura para buscar créditos electorales.
 
Para Carlos Fernando Galán, excandidato a la Alcaldía de Bogotá y congresista electo, los anuncios hechos por el presidente van acorde con sus funciones como mandatario. "Cuando llegue la terna se escogerá esa terna, pero mientras tanto la administración Distrital no se puede paralizar y el Gobierno Nacional tiene una responsabilidad, no solamente porque tiene a alguien encargado sino porque hay muchas inversiones que tienen que ver con movilidad, salud y seguridad", precisó Galán.
 
Tras la salida del exalcalde Petro de la Alcaldía, el presidente Santos nombró al ministro de Trabajo, Rafael Pardo, como alcalde encargado de la ciudad, mientras que el Movimiento Progresistas, por el que fue elegido Petro, debe presentar una terna para que el primer mandatario elija a uno de ellos como alcalde mientras se adelantan las elecciones atípicas en la capital del país. 
 
El concejal de Bogotá Juan Carlos Flórez aseguró que los anuncios de Santos tienen, además de cálculo presupuestal, un cálculo electoral, y que no se puede seguir con el plan de gobierno petrista. "Si el presidente viene a ayudar es bienvenido, pero si el presidente viene a hacer campaña y además a reencauchar proyectos que la ciudad ya tiene, no me parece correcto", criticó Flórez.
 
Desde los Progresistas, las voces disidentes aseguran que lo de este martes es lo más parecido a un acto de campaña, buscando créditos electorales de la crisis por la que está pasando Bogotá. "Proyectos que ya existían o solicitudes que le había planteado el gobierno Distrital a la Nación, y solamente en esta coyuntura electoral sale el presidente a decir que los asume a fondo”, reprochó, por su parte, el concejal de la ciudad Carlos Vicente de Roux.
 
Por otro lado, uno de los voceros de Progresistas, Antonio Sanguino, aseguró que "es inocultable la ambición electoral del presidente Santos sobre Bogotá. Él no está salvando a Bogotá, está salvando su candidatura a la reelección presidencial con los votos de Bogotá".
 
Sin embargo, otros sectores opinaron que el presidente era el llamado a conjurar la crisis institucional. "Hágale esa pregunta a una persona que está parada en Transmilenio aguantándose que lo cojan por detrás, que lo cojan por delante, a ese Bogotano que está parado en la calle y le están robando su billetera, que le están sacando la quincena del bolsillo, al muchacho que le quitan el celular. Lo que queremos son soluciones para ya, y si coincide con las elecciones, no nos importa", comentó Eduardo Pizano, exministro de Desarrollo.
 
Según los expertos, la responsabilidad del presidente de la República empieza desde que es llamado para apartar del cargo al alcalde, nombrar un encargado y convocar elecciones. "La realidad es que nos están entregando algo que necesitamos urgentemente en Bogotá. De manera que en lugar de estar preguntando por qué lo hace, demos las gracias porque nos lo dieron", agregó Pizano.
 
Los mayores contradictores de las decisiones tomadas este martes por el presidente Santos son sus contrincantes en la campaña presidencial. La gran mayoría piensan que las medidas que tomó son un acto de campaña para favorecer su reelección y las califican como oportunistas. Sin embargo, en defensa de las acciones del Gobierno salió Enrique Peñalosa.
 
"Lo que necesitamos es que Bogotá funcione bien. Aquí no vamos a ponernos en discusiones políticas. Yo espero que el alcalde encargado, Rafael Pardo, haga el mejor trabajo posible y yo estoy listo para colaborar en lo que sea útil", enfatizó Peñalosa.
 
Otra opinión expuso Óscar Iván Zuluaga. "Tres años y medio y el Gobierno Nacional no ha hecho nada importante por Bogotá. Faltando dos meses para las elecciones presidenciales hace anuncios como siempre, puros anuncios y nada de ejecución", criticó el candidato del Centro Democrático. 
 
Lo mismo opinó la candidata presidencial del partido Conservador, Marta Lucía Ramírez, quien aseguró que todo tiene que ver con un acto de campaña de Santos. "Estoy totalmente convencida de que este plan de choque no es más que un acto de la campaña de reelección del presidente Santos", dijo Ramírez.
 
La candidata del Polo Democrático, Clara López, señaló que el presidente está aprovechando la crisis de Bogotá para hacer campaña por su reelección. "Con mucha preocupación. Más centralización, porque tenemos un presidente-candidato que ahora está fungiendo como alcalde de la capital de la República", reprochó López.
 
Los candidatos presidenciales coincidieron en pedirle al presidente Santos que nombre alcalde encargado una vez el Movimiento Progresistas le envíe la terna, la cual se conocería la tarde de este martes.
 
NoticiasRCN.com
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