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ONU revela atroces crímenes cometidos por Corea del Norte

Oriente - Febrero 17 de 2014, 10:07 am
El líder del país, Kim Jong-un. Foto: AFP

Kim Jong-un se enfrentaría a la justicia internacional por ordenar torturas y asesinatos masivos.

La Comisión de Investigación de la ONU para Corea del Norte publicó un extenso informe en el que constata masivas y sistemáticas violaciones de derechos humanos que alcanzan el nivel de crímenes contra la humanidad, como privación de alimentos, ejecuciones sumarias, desapariciones forzosas y tortura.
 
Michael Kirby, presidente de la Comisión de Investigación, dijo que los crímenes que el equipo ha catalogado en un informe de 400 páginas recuerdan los cometidos por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
 
"Hay testimonios en relación con campos de prisioneros políticos formados por gran número de personas desnutridas, que mueren de hambre y que luego han sido quemados y enterrados (...) Otros prisioneros de los campos están a cargo de deshacerse de los cadáveres", dijo.
 
El documento, basado en testimonios de más de 240 personas, prueba que Corea del Norte se estructura con un sistema de castas conocido como "songbun", que otorga a sus ciudadanos un estatus en base a razones ideológicas y políticas, y en función de la consideración social recibida, disfrutan o no de derechos fundamentales.
 
En el informe se incluye una carta del presidente de la Comisión, Michael Kirby, dirigida al líder norcoreano, Kim Jong-un, en la que le recuerda que como máximo responsable de todo el aparato del Estado debe asumir la responsabilidad de estos crímenes, de los que existen amplias evidencias para ser llevados ante un tribunal internacional.
 
Los abusos fueron perpetrados principalmente por responsables oficiales en estructuras que respondían en último término ante Kim - seguridad estatal, el Ministerio de Seguridad, el Ejército, los jueces y el Partido de los Trabajadores de Corea, según los investigadores.
 
"La gravedad, escala y naturaleza de esas violaciones de derechos revela que en Estado no tiene parangón en todo el mundo contemporáneo", según la comisión, establecida por el Consejo de Derechos Humanos en marzo de 2013.
 
En el detallado informe, la ONU documenta de forma inédita un gran número de "atrocidades indescriptibles", basado en testimonios de primera mano de víctimas y testigos.
 
Entre los crímenes contra la humanidad, acusa a las autoridades norcoreanas de "exterminio, asesinato, esclavitud, tortura, encarcelamientos prolongados, violencia sexual, abortos forzosos, privación de alimento, desplazamiento forzoso de poblaciones y persecución por motivos políticos, religiosos, racionales o de género".
 
"La tortura es un elemento establecido en el proceso de interrogatorio", agrega el informe citando evidencia sobre una "cámara de tortura" en un centro de detención del Departamento de Seguridad Estatal equipado con un tanque de agua, grilletes usados para colgar sospechosos de los pies y largas agujas que son introducidas bajo las uñas del sospechoso.
 
"Muchos mueren en los centros de detención como resultado de la tortura, inanición deliberada o enfermedades desarrolladas o agravadas por las terribles condiciones de vida", dice la investigación.
 
El informe prueba que entre 80.000 y 120.000 prisioneros políticos están en estos momentos retenidos en cuatro grandes campos, donde son privados deliberadamente de alimento como forma de control y castigo y sometidos a trabajos forzosos".
 
"Estas atrocidades cometidas contra los reclusos ahí retenidos por razones políticas recuerdan a los horrores que los estados totalitarios del siglo XX", precisa el informe.
 
Las violaciones a la libertad de movimientos y residencia es una manera de discriminación basada en el sistema "songbun", que considera la lealtad al líder del país el baremo para permitir a los ciudadanos vivir y trabajar en localizaciones más favorables.
 
Por ejemplo, la distribución de comida da prioridad a aquellas personas que colaboran con la supervivencia del régimen de Kim Jong-un.
 
También se da "una total negación" de los derechos de libertad de pensamiento, conciencia y religión, además de los de expresión, información y asociación, subraya el documento.
 
En su lugar, existe un potente aparato propagandístico y de adoctrinamiento que garantiza la obediencia ciega al líder e incita al odio nacionalista hacia otros Estados y sus nacionales, especialmente hacia Corea del Sur. 
 
Los investigadores no pudieron confirmar las acusaciones de "pruebas médicas horripilantes de armas químicas y biológicas" contra presos políticos, pero dijeron que quería investigar más.
 
Agencias
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