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Familias coreanas se reencuentran tras 60 años

Oriente - Febrero 20 de 2014, 7:11 am
Lee Yong-Sil (Der) se reúne con su hermana Lee Jong-Sil (Izq) de Corea del Norte. Foto: AFP

Centenares de coreanos del Sur y del Norte, separados por la guerra, se reunieron con sus seres queridos.

Después de 60 años de su separación por la Guerra de Corea (1950-1953), un grupo de 82 ancianos surcoreanos se reunieron con sus familiares norcoreanos en un emotivo e histórico reencuentro considerado el primer paso hacia la reconciliación entre ambas Coreas.
 
Padres que nunca llegaron a conocer a sus hijos, hermanos separados desde la infancia, tíos con sobrinos al otro lado de la frontera, casi todos ancianos, han compartido recuerdos y emociones en el simbólico monte norcoreano de Kumgang, como mostraron las imágenes del evento humanitario difundidas por medios surcoreanos.
 
Uno de los cientos de protagonistas de hoy fue el surcoreano Choi Pyeong-kwan, que era un niño durante la Guerra de Corea (1950-53), cuando su padre fue reclutado forzosamente por Corea del Norte y formó una nueva familia en el país vecino al acabar el conflicto.
 
Este anciano de 85 años aseguró a los medios que desde ahora "se sentirá menos solo" tras conocer a sus hermanos del Norte, de los que hasta ahora desconocía incluso su existencia, e intercambiar con ellos fotografías familiares en la primera sesión del encuentro.
 
Los 82 ancianos surcoreanos, con un promedio de edad de 84 y 90 años, se reunieron con unos 180 familiares norcoreanos. Sin embargo, la edad ya ha dejado estragos en su cuerpo y algunos de los participantes llegaron en sillas de ruedas y ambulancias. 
 
Aunque casi todas las lágrimas de hoy han sido de alegría también las ha habido de decepción, como en el caso de Choi Nam-soon, de 83 años, que vio roto su sueño de reencontrarse con sus hermanos tras más de seis décadas de separación.
 
Tras una breve conversación, Choi descubrió consternado que a quienes había abrazado minutos antes y que se sentaban en su mesa no eran realmente los hijos de su padre sino personas desconocidas.
 
El primer contacto de la jornada inaugural tuvo lugar en el gran salón de reuniones del resort norcoreano de Kumgang, al que muchas de las mujeres asistieron ataviadas con el tradicional vestido coreano Hanbok, difícil de ver en la moderna Seúl y otras ciudades del Sur aunque 
todavía popular en el Norte.
 
Ellos acudieron en general con traje, en el caso de los norcoreanos decorado en su solapa con la insignia de Kim Il-sung y Kim Jong-il, fallecidos dictadores de un Estado caracterizado por el extremo culto a la personalidad de sus líderes.
 
Tras el primer contacto de dos horas al que siguió una cena, también colectiva, los familiares podrán disfrutar en los próximos dos días de reuniones más íntimas con sus seres queridos en salas individuales.
 
Este evento humanitario, el decimonoveno en la historia y el primero desde 2010, ha llegado después de que las dos Coreas confirmaran su voluntad de abrir una etapa de entendimiento tras años de tensión, al concluir con éxito la semana pasada su primera cita de alto nivel desde 2007.
 
A partir del domingo 23 y hasta el martes 25 será el turno de los 88 candidatos norcoreanos, que se citarán con hasta 360 familiares del Sur en la segunda ronda de los encuentros.
 
Regalos, medicamentos y fideos instantáneos
 
Los participantes, seleccionados por sorteo informático, llevaban a sus familiares del norte regalos, medicamentos, fotos de familia y fideos instantáneos.
 
"Son cosas difíciles de encontrar en Corea del Norte. Espero que le gusten a mi hermana", dijo antes de la salida Kim Se-Rin, de 85 años.
 
"Tengo preparados dólares americanos para ella y para mi hermano pequeño", añadió.
 
Se espera que las reuniones de familias divididas sean un primer paso para que Norte y Sur pongan fin a las hostilidades y abran una etapa duradera de paz y entendimiento.
 
También es una tarea pendiente para ambos gobiernos organizar estas reuniones de forma periódica, ya que cada año mueren cientos de ancianos sin poder reencontrarse con sus familiares al otro lado de la frontera. 
 
De los 125.000 surcoreanos que se inscribieron desde 1988 para participar en este programa de reencuentro familiar, 57.000 fallecieron y muchos de los sobrevivientes ya no tienen fuerzas para emprender el viaje.
 
Las primeras reuniones se organizaron en 1985 en un momento de deshielo de las relaciones entre las dos Coreas, pero luego fueron suspendidas durante 15 años.
 
Una cumbre intercoreana histórica en el año 2000 permitió que se reiniciaran las reuniones a intervalos regulares.
 
Desde ese año, 21.700 personas pudieron reunirse, brevemente, con sus familiares.
 
Pero el programa se interrumpió de nuevo en 2010 después del bombardeo de una isla surcoreana por Corea del Norte.
 
Sin embargo, las familias reunidas este jueves deberán separarse de nuevo el sábado para posiblemente no volverse a ver más.
 
"Ésta será nuestra primera y última reunión", reconoció apesadumbrada Kim Dong-Nin.
 
NoticiasRCN.com/agencias
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