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Es una fantasía una guerra del gas contra Occidente: Rusia

Europa - Marzo 27 de 2014, 10:08 am
Las exportaciones de gas de Rusia a la UE aumentaron en un 21% en relación con el 2012. Foto: oficial

Obama señaló que a través de un acuerdo comercial “está dispuesto” a exportar el gas que Europa necesite.

Moscú calificó de "fantasía política" una posible guerra del gas con Occidente después de que el presidente de EE.UU., Barack Obama, propusiera aumentar las exportaciones de gas para satisfacer la demanda de la Unión Europea (UE).
 
"Esto no es ni siquiera una historia para no dormir. Yo diría que es más bien una fantasía política", aseguró Vladímir Chizhov, embajador ruso ante la UE, a la agencia Interfax.
 
Chizhov subrayó que la Unión Europea renunciará al gas natural en favor del gas de esquisto sólo "dentro de 50 años o puede que dentro de 100 años".
 
"Estados Unidos apoya políticamente a la UE en su aspiración a diversificar sus fuentes de energía y reducir la dependencia de Rusia", apuntó.
 
Con todo, agregó, "esto no convierte al gas alternativo en más rentable económicamente".
 
"Imagínese que una cantidad cualquiera de gas esquisto en el estado de Dakota del Norte (...) sea bombeada a través de tuberías a una terminal cualquiera, la conviertan en gas licuado, la transporten a algún lugar en Europa y la devuelvan de nuevo a su estado gaseoso ¿Cuánto costará esto?", apuntó.
 
En su opinión, "esto costará si no varias veces, al menos considerablemente más que el gas de (el consorcio gasístico ruso) Gazprom, en relación al que hay tantas quejas sobre que es demasiado caro".
 
Zhizhov destacó que, pese a los llamamientos a reducir la dependencia energética europea del vecino del norte, en 2013 las exportaciones de gas a la UE aumentaron en un 21% en relación al año anterior.
 
Durante su visita ayer a Bruselas, Obama se mostró dispuesto a autorizar "la exportación diaria de tanto gas natural como el que necesita Europa diariamente", aunque para ello advirtió que habría que firmar un acuerdo comercial.
 
Obama subrayó que la crisis de Crimea, cuya anexión por Rusia ha sido condenada unánimemente por Occidente, ha potenciado la necesidad de los socios europeos de diversificar las fuentes de energía.
 
"Se trata de algo con lo que estamos muy comprometidos, porque es bueno para Europa y bueno para Estados Unidos. Es algo que no ocurre de la noche a la mañana, pero (la crisis ruso-ucraniana) evidencia la necesidad de que tenemos que actuar ahora con sentido de urgencia", dijo.
 
El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, por su parte, indicó que Europa tiene ya proyectos de diversificación de energía en marcha, pero calificó de "buenas noticias que EE.UU. esté poniendo su gas de esquisto en el mercado".
 
"Es una bendición para el mundo", agregó, ya que de esa manera hay menos dependencia de la energía que proviene de lugares "complicados", en referencia a Rusia.
 
Apoyo del FMI
 
El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció una ayuda de entre 14.000 y 18.000 millones de dólares para que Ucrania evite la bancarrota, en pleno pulso con Rusia.
 
El acuerdo stand by de dos años será definitivamente aprobado por el directorio del Fondo cuando el país haya tomado las medidas que se le solicitan, declaró el jefe de la delegación enviada a Ucrania, Nikolai Gueorguiev.
 
La ayuda total de la comunidad internacional se elevará así a 27.000 millones de dólares en los dos próximos años, agregó.
 
A pesar de la firme solidaridad expresada por Estados Unidos y la Unión Europea (UE) a Kiev tras la pérdida de Crimea, este importante préstamo viene con duras condiciones que pueden provocar protestas en el país.
 
La cifra definitiva será conocida en principio a finales de abril, cuando el Gobierno apruebe las decisiones de austeridad.
 
La primera medida que le pide el Fondo a Ucrania se conoció el miércoles, cuando Kiev anunció que aumentará en un 50% el precio del gas para la población a partir del 1 de mayo.
 
Para los industriales el alza será del 40% y se aplicará a partir del 1 de junio.
 
Otra medida previsiblemente difícil corresponde al Banco Central, que debería dejar de apoyar paulatinamente a la divisa ucraniana, llamada grivna, en los mercados.
 
La grivna ya se devaluó un 25% respecto al dólar desde principios de año, a medida que el banco central empezó a limitar sus intervenciones en el mercado interno.
 
Con esas dos medidas Ucrania sentará "las bases de un crecimiento estable y duradero", aseguró Gueorguiev.
 
El Fondo ya ayudó a Ucrania entre 2008 y 2010, pero ahora las condiciones son más duras.
 
La última ronda negociadora se produjo esta semana entre la delegación del Fondo y el gobierno dirigido por el primer ministro Arseni Yatseniuk.
 
Ahora Ucrania espera también la ayuda europea, valorada en 1.600 millones de euros (unos 2.200 millones de dólares), y 1.000 millones de dólares de parte de Estados Unidos.
 
Japón ha prometido igualmente un préstamo de hasta 1.500 millones de dólares.
 
Analistas creen que el Fondo aceleró las negociaciones porque temía que Ucrania se convirtiera en insolvente en cuestión de meses.
 
Las reservas de divisas de Ucrania cayeron rápidamente en los últimos años ante el apoyo que dio a su moneda el gobierno prorruso, y economistas calculan que solamente le quedaban para cubrir dos meses de importaciones.
 
"Hemos pasado de una política populista a una política pragmática y somos conscientes de que no será apreciado por todos" reconoció el gobernador del Banco Central Stepan Kubiv.
 
"Algunas reformas serán dolorosas", advirtió.
 
El Fondo acostumbra a granjearse una pésima imagen en los países a los que ayuda.
 
Pero al igual que preconiza medidas impopulares, el Fondo también quiere un compromiso gubernamental contra la corrupción, una de las banderas de la oposición que derribó al gobierno anterior.
 
El FMI aconseja asimismo sustituir las subvenciones al gas por programas sociales.
 
No tenemos elección
 
El primer ministro no tardó en acudir ante el parlamento para presentar un recorte del 10% del personal ministerial, la venta de terrenos y propiedades, impuestos sobre los más ricos y la supresión de subvenciones a compañías mineras.
 
"No tenemos elección: o tomamos esas medidas o Ucrania va a la bancarrota", advirtió Yatseniuk.
 
Ucrania escapó apenas de la recesión en 2013, y se calcula que en el mejor de los casos su PIB podría desplomarse un 3% este año, mientras que la inflación alcanzará entre un 12% y un 14%.
 
Estados Unidos se alegró del anuncio de acuerdo con el Fondo, como parte de su apoyo diplomático a un país humillado por Rusia.
 
El acuerdo se produce además a pocas horas de un debate en la asamblea general de Naciones Unidas para aprobar una resolución simbólica de condena a la anexión rusa de Crimea.
 
El presidente estadounidense Barack Obama advirtió el miércoles que el "aislamiento" de Rusia será "más profundo" si el Kremlin "mantiene el rumbo actual".
 
Agencias
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