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Internacional

Dato:

Vargas llamó a la policía horas antes de iniciar la matanza y dijo a la operadora que se sentía "amenazado" y que le estaban siguiendo.

"Yo quiero que reciba tratamiento, él no es así"

América - Agosto 1 de 2013, 11:24 am
El autor de la masacre Pedro Alberto Vargas. Foto: RCN.

Así lo expresó la madre del implicado en la masacre de cuatro colombianos en EE.UU.

La madre de Pedro Alberto Vargas, implicado en un tiroteo en que murieron cuatro colombianos y un ecuatoriano en Hialeah (EE.UU.) y quien cayó abatido, había solicitado asistencia siquiátrica para su hijo, un aficionado a las armas que se creía víctima de brujería, informaron los investigadores.
 
Vargas, de origen cubano, llamó a la policía horas antes de iniciar la matanza y dijo a la operadora que se sentía "amenazado" y que le estaban siguiendo.
 
A la pregunta de la operadora de quién le estaba siguiendo, el autor de la matanza respondió: "Gente (...) brujería y cosas que me están echando".
 
Durante la llamada, que duró doce minutos y se realizó en español, la operadora pidió hablar con la madre de Vargas, Esperanza Patterson, de 83 años y con la que vivía en Hialeah, localidad de gran presencia hispana aledaña a Miami (Florida).
 
Patterson explicó que su hijo estaba muy "alterado" y que desconocía las razones, que Vargas era una buena persona pero estaba "traumatizado".
 
"Yo quiero que me lo trate un psiquiatra, un psicólogo, que me lo evalúen porque él nunca ha sido así", dijo la mujer, según los investigadores del caso.
 
La operadora decidió mandar a dos oficiales al apartamento del hombre, pero la madre de Vargas le dijo que cancelara esa orden porque su hijo había salido de la casa.
 
Según datos difundidos este jueves por el diario El Nuevo Herald, Vargas salió de su apartamento y se dirigió al despacho del abogado Ángel Castillo, que le había entrevistado bajo juramento la semana
anterior por un proceso legal en el que estaba involucrado.
 
Vargas no encontró al abogado en su despacho, lo que le salvó la vida, según las autoridades, que creen que sus intenciones eran matar a Castillo.
 
En la llamada al servicio de emergencias de la policía, Vargas le dijo a la operadora que un abogado llamado "Castillo" le había hecho brujería, mientras que algunos de sus familiares explicaron que el autor de la matanza tenía miedo a perder su dinero por este caso.
 
Posteriormente, ya en su apartamento, Vargas prendió fuego a billetes por valor de 10.000 dólares.
 
Este hombre, de vida austera, índole solitaria, aficionado a las armas de fuego y sin antecedentes penales, tenía cerca de 100.000 dólares en su cuenta, según la policía, que recordó que el inicio de la matanza se debió al humo causado por Vargas al quemar el dinero.
 
El humo alertó a un matrimonio colombiano vecino, compuesto por Italo y Samira Pisciotti, de 79 y 69, que acudieron a su apartamento donde fueron recibidos a tiros y murieron prácticamente en el acto, según las autoridades.
 
El hombre tiró la puerta de otro apartamento vecino y mató a sus tres ocupantes: Patricio Simono, de 54 años, su mujer, Merly Niebles, de 51, y su hija de 17 años, Priscilla Simono, siendo los padres originarios de Colombia.
 
La policía cree que la sexta víctima, un ecuatoriano llamado Carlos Javier Gavilanes, de 33 años, murió al ser alcanzado por una bala perdida. 
 
EFE
 
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