El otro

Obama

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Tras ocho años en la presidencia de EE.UU., Barack Obama dejó este 20 de enero el cargo, manteniendo uno de los niveles de aceptación más altos.

Y aunque Obama hizo historia al ser el primer afroamericano en el cargo, abatir a Osama Bin Laden y reestablecer las relaciones con Cuba, entre otros logros; también buscó en diferentes ocasiones mostrarse como un presidente fresco y diferente.

Esta es una selección de algunos de esos momentos en los que el mandatario rompió el protocolo y dejó ver su otra faceta.

Aventura en Alaska
junto a Bear Grylls

En septiembre de 2015, Obama hizo un viaje a Alaska en el que, además de compartir con los pobladores, acompañó al exsoldado y presentador de televisión Bear Grylls en un episodio de su serie de supervivencia al que invita a celebridades.

Pese al permanente cuidado de los agentes del Servicio Secreto, el mandatario escaló junto a Grylls, quien mientras caminaban junto a un glaciar le ofreció como almuerzo un salmón mordisqueado por un oso.

Cerveza para zanjar
una discusión

Dejando de lado el glamour del vino o el whisky, preferidos por otros mandatarios, Barack Obama ha mostrado en varias ocasiones su gusto por compartir con sus invitados una cerveza fría, con la que incluso en julio de 2009 resolvió una polémica racial.

Obama invitó a la Casa Blanca a Louis Gates, profesor de la Universidad de Harvard, y a James Crowley, sargento de la Policía de Massachusetts, quienes habían protagonizado una discusión sobre el supuesto racismo al interior de las fuerzas policiales estadounidenses.

En medio de la conversación y al parecer motivado por el calor de verano, Obama ordenó a sus colaboradores servir cervezas para sus dos invitados, el vicepresidente Joe Biden y él.

Sin embargo, la muestra de su gusto por la cerveza no quedó ahí y en 2011 Obama se convirtió en el primer presidente estadounidense en producir cerveza al interior de la Casa Blanca, bebida que en adelante ofreció a varios de sus invitados.

La noticia se hizo viral y en 2012, por petición de un grupo de internautas, la Casa Blanca hizo pública la receta de la cerveza de Obama, cuyo ingrediente estrella es la miel obtenida de un panal en la parte sur de la residencia presidencial.

Cena de seis dólares con
Anthony Bourdain en Vietnam

Además de anunciar el fin del embargo militar estadounidense a Vietnam, Obama aprovecho su visita a ese país en mayo de 2016 para cenar con el famoso chef Anthony Bourdain en un sencillo restaurante de Hanói.

Bourdain se encontraba grabando un episodio de su programa para la cadena CNN y se encontró con el mandatario en el restaurante Bún chả Hương Liên, donde cenaron en una pequeña mesa con sillas de plástico.

En sus redes sociales el chef compartió la foto de la cena con Obama, aseguró que el menú de fideos y cerveza había costado seis dólares y se mostró sorprendido por la habilidad del mandatario para comer con palitos.

Mató a una mosca
durante una entrevista

En junio de 2009, mientras concedía una entrevista para la cadena CNBC, Obama detuvo la charla para espantar a una mosca que lo molestaba y finalmente la mató con sus manos en medio de las ovaciones de los presentes.

"Sal de aquí", exclamó molesto el mandatario mientras el periodista aseguraba que era una mosca muy persistente. Obama se detuvo expectante por unos segundos hasta que de un manotazo abatió al insecto y se vanaglorió de su hazaña. “Fue bastante impresionante, ¿no?”, le pregunto a los asistentes antes de continuar con la entrevista.

El hecho despertó incluso la indignación de la organización animalista PETA, que aseguró que le enviaría al mandatario un cazamoscas para que en una próxima oportunidad atrapara al insecto y luego lo liberara.

Bromeando sobre lo que
haría al dejar la presidencia

En sus últimos meses en la presidencia, Obama no paró de bromear sobre qué haría después de dejar la Oficina Oval. Sus opciones: jugar dominó con otros jubilados, dormir dos semanas, jugar golf, ingresar a manejar en Uber, ser entrenador de básquetbol e incluso buscar la ayuda de una oficina de empleos.

Una de sus bromas mejor producidas fue el video que presentó durante la cena de corresponsales de 2016, en el que retrató con mucho humor cómo buscaba qué hacer antes de convertirse en “comandante del sillón”.

Pero sus bromas sobre su retiro ya habían comenzado incluso en 2015, cuando asistió al programa de David Letterman en la cadena CBS y le propuso jugar dominó juntos cuando dejara el cargo.

En octubre de 2016, protagonizó un divertido sketch junto al comediante Stephen Colbert sobre un supuesto ensayo de entrevista de trabajo, para prepararse luego de dejar el cargo. En esa ocasión sostuvo que su esposa era la única con más poder que él mientras fue presidente, que en futuro quisiera una oficina con al menos una esquina (bromeando sobre la Oficina Oval) y que aún no entendía porque había sido merecedor del premio Nobel de paz.

Ayudó a una niña
a faltar al colegio

“¿Necesita que escriba una nota?”, fue la respuesta que le dio Obama a un padre que durante un mitin en junio de 2009 le contó que había llevado a su hija a verlo haciéndola faltar a clase. Aunque los asistentes lo tomaron en broma, el mandatario cogió papel y lápiz para escribir la excusa.

Finalmente, Obama le entregó a la niña la nota dirigida a su maestra, excusándola por faltar a clase, mientras respondía la pregunta de su padre sobre puestos de trabajo en Wisconsin.

Sin embargo, no fue la última vez que el mandatario intercedió ante un maestro. En 2012 al encontrarse a un niño entre los asistentes a otro evento político sacó una libreta y un esfero para escribir la nota: “Sr. Ackerman, por favor excuse a Tyler. Estaba conmigo. Barack Obama”

Y en septiembre de 2013, Obama volvió a excusar a una niña de faltar a clase, esta vez una pequeña que había ido a un evento en la Casa Blanca con su padre.

Lo que sea por
una hamburguesa

Solo o acompañado incluso por uno de sus homólogos más influyentes, en varias ocasiones durante su mandato Obama mudó su oficina a un local de hamburguesas cercano.

La primera vez que sorprendió a la prensa y al Servicio Secreto escapándose para comprar hamburguesas fue a principios de 2009, cuando salió en compañía del vicepresidente Joe Biden a probar las de un restaurante a las afueras de Washington que le había recomendado alguien del personal de la Casa Blanca. En mayo volvió a salir con el mismo fin, está vez a un local de la cadena ‘Five Guys’, que después se sabría que es su favorita, donde compró hamburguesas para él y algunos de los empleados de la residencia presidencial.

Sin embargo, uno de los episodios más curiosos en los que el exmandatario sacó a relucir su gusto por las hamburguesas sucedió en junio de 2010, cuando durante una visita del primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, lo invitó al mismo restaurante al que había ido un año antes con el vicepresidente. Allí discutieron varios temas de política internacional sentados en una mesa para dos, mientras en la mesa contigua los traductores intentaban hacer su trabajo.