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12 años de esclavitud: mejor película del año

Cine - Marzo 3 de 2014, 2:08 am
Brad Pitt recogió su primer Oscar después de cinco nominaciones. Foto: AFP

A pesar de no lograr el premio más importante de la noche, 'Gavedad' fue la película más premiada del año.

La lección de Historia de '12 años de esclavitud' hizo buenos los pronósticos que la señalaban como favorita al trono de mejor película en la edición 86 de los Oscar, una gala marcada por el histórico triunfo del mexicano Alfonso Cuarón, el primer latino ganador del premio al mejor director.
 
Su película 'Gravedad' se alzó con siete de las diez estatuillas a las que aspiraba: mejor director, mejor montaje -también para Cuarón junto a Mark Sanger-, mejor fotografía (el mexicano Emmanuel Lubezki), mejor banda sonora original, mejor edición de sonido, mejor mezcla de sonido y mejores efectos visuales.
 
Cuarón, sobre el escenario del teatro Dolby de Hollywood, se acordó de su hijo Jonás, coguionista de la cinta, así como de su pareja protagonista, formada por Sandra Bullock y George Clooney.
 
"Sandy, eres el alma y el corazón de la película", manifestó.
 
El de Ciudad de México también provocó risas al referirse a los ejecutivos del estudio Warner Bros. como "wise guys" (mafiosos), término que corrigió de inmediato para emplear las palabras "wise people" (gente sabia).
 
Finalmente, y en español, recordó a su madre. "Por ti estoy aquí. Te amo", declaró.
 
Cuarón se quedó sin el Oscar como mejor productor, que hubiera ganado en caso de que 'Gravedad' se hubiera llevado el título de mejor película.
 
Una de las imágenes de la velada fue la de Brad Pitt recogiendo su primer Oscar después de cinco nominaciones, reconocimiento que le llega como productor de '12 años de esclavitud'.
 
"Es un increíble honor", indicó sin poder ocultar su satisfacción por el éxito de la cinta, que sumó otros dos Oscar para la keniana nacida en México Lupita Nyong'o (mejor actriz de reparto) y John Ridley (mejor guión adaptado). "Fue un absoluto privilegio relatar la historia de Solomon", comentó en alusión a Solomon Northup, la figura real en la que se basa la cinta.
 
Northup vivía en libertad en el norte de EE.UU. a mediados del siglo XIX hasta que fue secuestrado y llevado como esclavo al sur, situación que se alargó durante 12 años y que plasmó en el libro adaptado por Ridley.
 
Pitt calificó a Steve McQueen, director del filme, como un trabajador "indomable", y el realizador le devolvió el elogio argumentando que sin su apoyo la película nunca se hubiera podido hacer.
 
"Todo el mundo merece no sólo sobrevivir, sino vivir. Este es el legado más importante de Solomon", afirmó el director británico.
 
Por su parte 'El club de los desahuciados' logró el doblete interpretativo para Matthew McConaughey -mejor actor- y Jared Leto -mejor actor de reparto-, además del Oscar al mejor maquillaje, mientras que ‘Frozen’ puso su sello a la ceremonia con los premios a la mejor película de animación y a la mejor canción original ('Let It Go').
 
Cate Blanchett, como se esperaba, se llevó el Oscar a la mejor actriz por 'Blue Jasmine'. Además, Leonardo DiCaprio volvió a irse sin el premio en su quinta nominación.
 
Nyong'o y Anthony Quinn son los únicos actores nacidos en México con un Oscar.
 
"Cuando miro a esta estatua dorada me acuerdo de todos los niños pequeños. No importa de dónde seas, tus sueños son válidos", declaró Nyong'o. "No se me escapa por un momento que tanta alegría en mi vida es por tanto dolor en la de otros", agregó.
 
Posteriormente, en la sala de prensa y en respuesta a la pregunta de cuánto de su estatuilla le correspondía a México, Nyong'o contestó con una sonrisa: "creo que todo me pertenece a mí".
 
El mexicano Lubezki triunfó finalmente en su sexta nominación.
 
"Quiero compartir este premio especialmente con Alfonso. Gracias por tu pasión, creatividad y liderazgo que hicieron posible este viaje", afirmó ‘El Chivo’, que también se acordó de su familia, amigos y profesores.
 
"No todos mis profesores. Gracias sólo a algunos", comentó entre risas.
 
La italiana 'La grande belleza' se hizo con el Oscar a la mejor película de habla no inglesa y su director, Paolo Sorrentino, sorprendió en su discurso citando al exfutbolista argentino Diego Armando Maradona entre sus fuentes de inspiración junto a cineastas como Federico Fellini, Martin Scorsese y el grupo musical Talking Heads.
 
Entre las grandes decepciones de la noche se destacó el nulo reconocimiento a 'American Hustle', que optaba a diez premios, y a 'El lobo de Wall Street', nominada a cinco galardones. 
 
Ceremonia atípica
 
La habitualmente solemne y sobria gala de los Oscar se salió de su encorsetado guion de la mano de su maestra de ceremonias Ellen DeGeneres, que repartió pizzas, lotería, se hizo fotos que causaron sensación en Twitter y le dio al evento una atípica cercanía de andar por casa.
 
DeGeneres, que ya había presentado los Oscar en 2007, fue poco a poco imponiendo su sello personal y, con la complicidad de las estrellas del cine, se echó sobre los hombros una gala de tres horas y media a base de bromas que no necesitaron recursos de mal gusto para arrancar sonrisas.
 
"Ha estado lloviendo durante los últimos días, pero estamos bien. Gracias por sus oraciones", dijo DeGeneres en el arranque de su monólogo inicial en referencia sarcástica a la exagerada alarma que causaron en Los Ángeles, ciudad poco acostumbrada al agua, las precipitaciones caídas los días previos al evento.
 
Finalmente salió el sol y la alfombra roja permaneció seca aunque eso no impidió que Jennifer Lawrence se tropezara al bajarse de la limusina y cayera al suelo, como ya le ocurrió en 2013 en el momento de subir a recoger su estatuilla de mejor actriz.
 
DeGeneres estuvo ágil para sacar punta de la torpeza de Lawrence, nuevamente candidata al Oscar este año por su papel en 'American Hustle'.
 
"Si ganas hoy creo que deberíamos llevarte el Oscar (al sitio)", le dijo la presentadora a la actriz, que finalmente vio sentada como la actriz keniata de origen mexicano Lupita Nyong'o se hacía con la preciada estatuilla con lágrimas en los ojos en el que fue el instante más emocional de la ceremonia.
 
DeGeneres se sacó del bolsillo un boleto de lotería formato "raspa y gana" que entregó a Bradley Cooper después de que perdiera en la categoría de mejor actor de reparto con Jared Leto -el único en acordarse de Venezuela y Ucrania sobre el escenario- como "un premio de consolación".
 
Y la gala de los Martin Scorsese y Sidney Poitier terminó por tomar un tono hogareño, como si fuera una de las tantas fiestas caseras organizadas entre amigos para ver los Oscar por televisión.
 
Tras preguntar "¿quién tiene hambre?" y sugerir que iba a encargar unas pizzas, se presentó un repartidor con tres cajas llenas de porciones que se repartieron entre las primeras filas con ayuda de los asistentes que pasaron platos desechables y servilletas.
 
Harrison Ford, Jennifer Lawrence, Scorsese, Brad Pitt y Angelina Jolie, Kevin Spacey y otros tomaron un pedazo.
 
Las pizzas eran reales, como certificó Lawrence devorando un trozo en directo, y preparadas en un establecimiento de Sunset Bulevar de una cadena local que recibió la mejor promoción que ningún comercio podría tener, como expresaron en las redes sociales.
 
El encargado de contestar el teléfono en esa pizzería esquivó cualquier comentario con un "llame usted mañana", abrumado por la atención mediática.
 
Los Oscar fueron un fenómeno en Twitter, donde una autofoto de grupo "improvisado" por DeGeneres con Cooper, Nyongo'o, Pitt, Jolie, Lawrence, Julia Roberts, Spacey, Leto y Meryl Streep se "retuiteó" hasta colapsar la cuenta de la Academia de Hollywood, que estuvo caída durante unos minutos.
 
La foto estableció un nuevo récord en Twitter tras ser compartida más de 1,1 millones de veces y superar la marca anterior establecida por Barack Obama tras ganar por segunda vez las elecciones presidenciales. Esa instantánea fue retuiteada 778.329 veces.
 
La autofoto o "selfie" fue parte de una campaña publicitaria orquestada por Twitter con ABC, con Samsung como patrocinador, no en vano la imagen fue sacada con un teléfono de alta gama de la compañía surcoreana.
 
DeGeneres pasó literalmente la gorra, el sombrero montañero del cantante Pharrell Williams, para recaudar dinero entre millonarios para pagar el manjar, momento que Kevin Spacey aprovechó para darle una propina a la presentadora.
 
Williams, por su parte, puso a bailar al público con su tema 'Happy', el más animado de quienes cantaron en la ceremonia.
 
Nyong'o, Amy Adams, y hasta Meryl Streep con un animado movimientos de hombros -porque no hay nada a lo que no se atreva la actriz nominada a 18 estatuillas en su carrera- le siguieron el ritmo a Williams. Lawrence, quizá temiendo caerse de nuevo, no rechazó la ocasión de mover el esqueleto.
 
Inesperada fue la sentida mención de Bill Murray a su amigo del pasado Harold Ramis, fallecido en febrero y con el que no se hablaba desde que hicieron ‘Groundhog Day’ (1983), y la dedicatoria del italiano Paolo Sorrentino a Diego Armando Maradona por ser una de sus inspiraciones en la vida.
 
EFE
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