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Una comunidad marcada por la violencia

Una comunidad marcada por la violencia

Los habitantes del barrio Muzú fueron los principales testigos de un acto terrorista que marcó la historia del país.

16 Ene 2020 16:54Por: canalrcn.com

Es enero, el sol hace rato que se asomó en Bogotá. Los árboles sembrados en línea recta sobre la Autopista Sur enmarcan el sendero peatonal. Las hojas crujen al compás del viento, dando un parte de completa tranquilidad; pero nadie imagina que en minutos el panorama se tornará en tragedia.

Son un poco más de las 9 de la mañana. En la Escuela de Cadetes General Santander, en el barrio Muzú, se lleva a cabo una ceremonia de ascenso de algunos efectivos. 

Los cadetes, con sus trajes impecables y perfectamente formados, reciben una segunda medalla por su buen desempeño. El evento está a punto de finalizar.

La rutina en el sector es más que normal. Don Sergio Patiño, quien vende golosinas frente a la General Santander, decide retirarse del lugar a las 9 de la mañana y probar suerte en otro lado.

Después de dos minutos suena un fuerte estallido. Los vecinos piensan que un neumático del montallantas del barrio se estalló, pero el humo que invade las soleadas calles dice lo contrario.

"¡Es una bomba!", expresa don Alfonso Maldonado, habitante del sector y líder de la comunidad. Tal vez los constantes casos de violencia en el país fueron las pistas para que este hombre diera tan acertada información.

Vea también: bomberos, los héroes silenciosos del atentado a la Escuela General Santander

En el vecindario el miedo se apodera de la quietud, nadie sabe lo que pasa, el sonido de las sirenas cada vez es más constante y creciente. Todo parece indicar que algo terrible acaba de pasar.

Asomados en las terrazas, localizan el punto de la explosión: la Escuela. Rápidamente llegan decenas de personas al lugar, los periodistas hacen su aparición y la palabra ‘atentado’ es protagonista de sus titulares.

La General Santander es el lugar donde se forman los oficiales de la Policía en Colombia, existe hace más de 50 años y nunca en su historia había sufrido de alguna agresión. Es por eso que para muchas personas era imposible creer que a este gigante se habían atrevido a atacarlo.

El ambiente se torna caótico. Las preguntas invaden a los curiosos y la angustia se apodera de los uniformados, quienes contra todo y a pesar de no entender lo que ocurre, centran toda la atención en sus compañeros, su bienestar y su propia vida.

Los bomberos llegan inmediatamente al lugar para socorrer a tantas personas como les sea posible. Las ambulancias entran y salen incesablemente.

Las lágrimas no tardan en hacerse presentes; madres, padres y hermanos suplican para saber cómo están sus seres queridos. 

Una mujer identifica a su hijo y le implora a la enfermera que lo deje ir con ella. Invadida por el dolor, no puede entender la gravedad en la que él se encuentra pues, según los bomberos, su estado es crítico.

El país, inmerso en el asombro, recibe un parte de dolor de las autoridades: el integrante de una guerrilla había entrado en la escuela para perpetrar el atentado. “El ELN es el autor de este despreciable ataque”, expresó el presidente, Iván Duque.

La indignación y la compasión en los ciudadanos es notoria y creciente. Para ese entonces, el Gobierno ya está negociando un acuerdo de paz con el ELN.

Cuatro horas después del atentado, un policía encontró partes de la mano izquierda de un hombre, José Aldemar Rojas, alias ‘El Mocho’, presunto explosivista de esa guerrilla, y quien fue señalado por las autoridades como el autor del atentado.

Rojas ingresó a la escuela en una camioneta Nissan Patrol, modelo 93, cargada con 80 kilos de explosivos. 

Pasan las horas, pero el terror no cesa. La lista de víctimas mortales aumenta.

Muzú se convierte en el centro de atención del país.

El reporte final indicó que 70 personas resultaron heridas y 22 más habían muerto, entre ellos cinco oficiales extranjeros, tres deportistas de alto rendimiento y varios cadetes colombianos.

La pesadilla del atentado permanecería en la memoria de los colombianos, un momento que marcó para siempre a una comunidad. 

Catalina Arias/ NoticiasRCN.com

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